Los riesgos de temporada de huracanes en Los Cabos: arroyos, vientos, lluvias, y tormentas

Lluvias que dejan toneladas de basura que bajaron de cuencas y arroyos

 

Inminente la creación de una Ley General de Costas y aplicación de Ley de Vertimentos al Mar

 

IMG_0962“Comenzará ya la Tierra a destemplar tormentas eléctricas, ciclones bravos, aluviones, maremotos, terremotos, hundimientos de regiones, florecimientos de desconocidas tierras, trombas trasladaras, océanos desbordados y aguas tonantes en block. Será el caos en su hora y su hora se cumplirá”. (Benjamín Solari Parravicini)

 

Condenarro

 

Durante los últimos catorce años, tiempo aproximado que el suscrito colabora con Los Cabos News, año con año abordamos temas relacionados con los meteoros climatológicos propios de la temporada en la región. Cauces de arroyo, bajadas de agua que alimentan los mantos acuíferos y las cuencas que se van encontrando en cañadas y cauces que absorben parte del agua de lluvia, y encausan en ríos las restantes.

 

Estas cuencas en muchos casos, ya forman parte de la mancha urbana, y, ante la falta de atención, recursos económicos, humanos, interés sea oficial y/o civil, así como la falta de respeto a las leyes y reglamentos que protegen el entorno se va poblando no sólo de viviendas frágiles y vulnerables, léase invasiones, sino de basura de toda índole y que eventualmente terminarán en el mar.

 

En resumen, las tormentas forman aluviones, avenidas, riadas, que no es otra cosa que  material detrítico (basura orgánica e inorgánica),transportada y depositada transitoria o permanentemente por una corriente de agua, que en los casos de lluvias muy fuertes, y repentinas, pueden provocar inundaciones.

 

Año con año se levantan toneladas de dichos materiales de las playas de Los Cabos, principalmente las de mayor demanda turística como El Médano, donde se realizan campañas. Aunque hay otras donde no se realizan este tipo de actividades de limpieza, como las avenidas de agua a lo largo del corredor turístico, o  en el mismo San José, Costa Azul y el Estero, así como en la zona del Pacífico. Donde escombros, animales muertos, basura domestica, partes de autos, aceite y hasta lo inimaginable, que siempre terminan por escaparse e irse al mar, y desde ;uego las marinas también reciben su parte. La naturaleza es democrática.

 

En 2012 se inició el proceso de creación de una Ley Costera “Ley General para la Gestión Integral y Sustentable de las Costas Mexicanas”, dicho proyecto de iniciativa generó varios talleres en los que participaron todos los sectores involucrados, científicos, técnicos, sociales, económicos y oficiales; el documento final que fue entregado al Senado por conducto de la senadora Luz María Beristain Navarrete y cuyas memorias fueron impresas y publicadas por el Senado en 2013. Adicional a este documento, la Conagua cuenta con un instrumento geográfico en el que ubica todas y cada una de las cuencas, desde las más pequeñas y todas sus uniones hasta convertirse en deltas como en San Dionicio, Yeneca (El Cajón y/o  San Carlos, Salto Seco, Las Palmas; Caduaño, Salto Seco, Migriño, etc., etc. En dichos talleres participó Los Cabos por conducto del Implan, Conanp, Ayuntamiento y Coastkeeper. Sin embago lamentablemente la iniciativa sigue en compás de espera.

 

La Conagua cuenta con otro documento que dice a la letra: “No se puede aspirar a tener, en el largo plazo, ríos limpios, cuencas y acuíferos en equilibrio, cobertura universal y asentamientos seguros frente a inundaciones catastróficas, si no se actúa en el corto y mediano plazos para que los reglamentos de uso del suelo, disposición de basuras, saneamiento y crecimiento urbano, se armonicen con estos ambiciosos propósitos; si las instituciones de los tres órdenes de gobierno no concuerdan en ejercer sus atribuciones y se coordinan mejor en sus respectivos ámbitos de competencia para lograrlo. Y las sucesivas administraciones gubernamentales definen sus programas sin consideración alguna a la continuidad indispensable para alcanzar objetivos mayores”. Plan Hídrico 2030.

 

Preocuparnos y ocuparnos del cuidado y defensa del agua, sea por el riesgo de minería a cielo abierto, o mega-desarrollos turísticos inmobiliarios que aceleran el crecimiento demográfico y por ende la mancha urbana, de forma natural e inmediata tiene un efecto directo con el estado en que se mantienen dichas cuencas, al igual que la defensa y conservación de dunas y humedales. Todo sedimento que queda en lecho de arroyo, incluso en partes altas, terminará por filtrarse a los mantos o llegar al mar como aluvión. Si bien es menor la precipitación pluvial promedio a la media nacional, la fuerza y cantidad en tiempo que ocasionalmente se percibe en temporada es suficiente para saturar el cauce natural, provocar inundaciones y mayor contaminación, al tiempo que arroja una serie de desperdicios a las costas, y estamos dejando al margen las posibles pérdidas humanas.

 

No obstante los cauces de arroyos son propiedad de la nación están bajo el resguardo de Conagua, y cada orden de gobierno (municipal, estatal y federal), tienen injerencia en su cuidado y protección, ninguno, hasta la fecha le ha prestado la importancia que tiene. Recientemente se aprobó la Ley de Vertimentos al Mar y cuya ejecución está a cargo de la Secretaría de Marina Armada de México e incluye todos los cuerpos de agua, y cauces de arroyos pluviales.

 

Al inicio de nueva legislación en la Cámara Baja y el Congreso del Estado, nuevas administraciones estatales y municipales; el interés de la comunidad por mantener al máximo posible la calidad de vida se ha demostrado con los reclamos en contra de la minera, de los mega-proyectos en Cabo Pulmo, y en el rechazo al proyecto de trazo carretero a permutar entre otras actividades. El caso es que las instituciones que se deben al orden popular no atienden las prioridades, y la ciudadanía no atiende su mandato de ordenar lo que se debe hacer con sus impuestos, ordenada, coherente y congruentemente, el aluvión social será en contra de todos.

 

Hasta ahí con las cuencas, que de tanto pensar en un aluvión de tal tamaño se me salen las cuencas de los ojos y prefiero mantenerme arrullado con el sonido de la lluvia que corre libremente. Así que  me reitero como un pobre y loco peligroso irreverente, irrelevante, irremediable pero irresistible y real prófugo de la injusticia de un “tampón” que impide la regla natural del agua, que siempre encuentre su cauce.

 

“Ten la suavidad de la brisa, la fuerza de la ola, el enigma y misterio de las profundidades del mar, la sabiduría de Neptuno. Que tu alma sea cual playa virgen llena de vida y alegría, pero sobretodo que conserve la claridad y la paz”. (Anónimo)

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